A Dani le gustaba gustar a las chicas, por lo que pasó un tiempo tonteando con ella hasta que finalmente se enamoraron. A Pearl no le gustaba que su hermana saliera con un humano, pero no podía evitar sentirse contento cuando la veía tan feliz junto a Dani.
Unos meses después, Dani y Platina se casaron. A la boda asistieron el Rey Batto, la diosa Kisekish, el mensajero Masterotaku, el palomo MR. TYK, la princesa zombi Merenwen, el señor de las sombras que se había convertido en un zombi (y que ahora vivía en el reino de Merenwen y que estaba enamorado de ella), el ángel Pearl y todos los habitantes supervivientes del reino.
Dani y Platina vivieron felices y contentos en un romántico chalet a orillas del lago. Unos cuantos años después habían tenido quince hijitos que, al ser medio ángeles, andaban revoloteando por toda la casa. Dani educó a unos cuantos para que también fuesen ninjas, y Platina les dio todo su amor a cada uno de ellos, así como todo el amor que le había dado Dani. Y vivieron felices y comieron huevos fritos. (Qué las perdices resultaban muy caras para una familia de diecisiete miembros).
FIN
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